jueves, 6 de enero de 2011

Todo tiene su tiempo

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.

Eclesiastés 3

Siempre es bueno cerrar un ciclo para detenernos un momento a ver qué estuvo bien, que estuvo mal, qué hicimos bien, qué podemos mejorar. Iniciar un nuevo ciclo nos llena de esperanza, pues todo se visualiza como nuevas oportunidades; y lo anterior se ve a la distancia, con la certeza de que todo lo vivido tuvo una razón de ser, que todo lo que pasó fue porque era su tiempo.



Que este sea un año de inicios, de despertares, de decir “basta. Que podamos recuperar nuestro país y nuestras calles, la seguridad que tanto necesitan nuestras familias, la fe en el porvenir y la esperanza en el fruto de nuestro trabajo.



Que este nuevo año que inicia sea para ti de grandes oportunidades, que llegues a tus metas sin importar lo lejanas que parezcan, que tu vida se llene de luz.



Que este año sea el año, ese que habías esperado hace mucho tiempo, ese en el que se cumpla el mayor deseo de tu corazón.



Un gran abrazo.

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